La agencia migratoria de Estados Unidos destinará 16.7 millones de dólares para comprar 6 mil dispositivos que pueden generar descargas al entrar en contacto con la piel.
El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) concretó un contrato por 16.7 millones de dólares para adquirir 6 mil guantes capaces de generar descargas eléctricas durante procedimientos de detención, arresto y traslado de personas migrantes.
De acuerdo con los documentos de adquisición, el contrato fue otorgado a Compliant Technologies LLC, empresa con sede en Kentucky, mediante un procedimiento sin licitación y tendrá una vigencia de seis meses. Cada dispositivo tendría un costo aproximado de 2 mil 495 dólares.
¿Cómo funcionan los guantes?
La tecnología, denominada GLOVE (Generated Low Output Voltage Emitter), tiene la apariencia de un guante convencional, pero incorpora un mecanismo que permite al agente activar una descarga eléctrica cuando existe contacto directo con la piel.
ICE sostiene que el dispositivo busca convertirse en una alternativa para situaciones en las que sus agentes necesiten controlar a una persona sin recurrir inmediatamente a métodos considerados de mayor riesgo.
La agencia contempla su utilización en escenarios de resistencia activa o pasiva, arrestos, traslados y posibles situaciones de violencia dentro de centros de detención.
Según la justificación de la compra, estos dispositivos estarían destinados a facilitar la distracción y la desescalada de situaciones potencialmente peligrosas, además de reducir los enfrentamientos físicos entre agentes y personas detenidas.
Organizaciones cuestionan la adquisición
La compra ha generado cuestionamientos por parte de legisladores y organizaciones defensoras de los derechos civiles, quienes expresaron preocupación por el uso de una herramienta capaz de provocar dolor mediante descargas eléctricas en procedimientos migratorios.
Entre las principales dudas se encuentran las circunstancias exactas en las que podrán activarse los guantes, la duración de las descargas, los protocolos médicos posteriores y los mecanismos de supervisión para evitar un uso indebido.
La senadora demócrata Catherine Cortez Masto, de Nevada, junto con otros legisladores, solicitó la cancelación del contrato y pidió mayor información sobre las reglas de utilización, capacitación y mecanismos de vigilancia.
Aunque los documentos establecen que los guantes deberán utilizarse conforme a las políticas y programas de capacitación de ICE, persisten cuestionamientos sobre las salvaguardas y controles que acompañarán su implementación.
Por su parte, el Departamento de Seguridad Nacional ha defendido la adquisición bajo el argumento de que los agentes requieren herramientas que les permitan responder ante situaciones de riesgo y proteger tanto su integridad como la de otras personas.



